ROBERT MENENDEZ SOCIO DE MERGEN

miércoles, 20 de febrero de 2013

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REVISTA  TIME  DESCRIBE  SUS  NEGOCIOS.

Sostiene que estos cabildeos los hizo el senador demócrata Menéndez en momentos en que volaba en el avión privado de Melgen y recibía del médico por lo menos US$700,000 en contribuciones de campaña

Melgen, “el hombre detrás de los problemas de Robert Menéndez”
Robert (Bob) Menéndez, senador de Nerw Jersey
La revista estadounidense Time publicó en su última edición un reportaje dedicado al caso Bob Menéndez-Salomón Melgen, bajo el título “El hombre detrás de los problemas de Robert Menéndez”, y bajo la firma de Ezra Fieser, estuvo en Boca Chica, provincia Santo Domingo.
“Todos los días, en un flujo constante, cientos de camiones se alinean aquí en el puerto Multimodal Caucedo, con contenedores con destino al resto del mundo. La mayoría de ellos contienen plátanos, ropa y otras exportaciones legales. A veces están llenos de cocaína”. Con esta descripción comienza el reportaje de Fieser.
A seguidas detalla que en los últimos años, los contenedores se han convertido en uno de los métodos preferidos por los traficantes de drogas que operan en la República Dominicana, según afirman funcionarios de la seguridad.
“Tal vez sea porque la única máquina de rayos X escanea a menos del 5% de los contenedores”, precisa.
Indica que los esfuerzos por resolver el problema está en la raíz del creciente escándalo que rodea a un poderoso senador de EE.UU, el demócrata Robert Menéndez, de Nueva Jersey, presidente del Comité de Relaciones Exteriores, y a un oftalmólogo de alto vuelo en la Florida, Salomón Melgen, quien es uno de los mayores donantes del Partido Demócrata.
Subraya que hace una década, el Gobierno dominicano firmó un contrato con una empresa privada para instalar máquinas de rayos X en los puertos marítimos.
Explica que, sin embargo, debido a los altos costos y reclamos de que el acuerdo le daría a la compañía un monopolio, el contrato está detenido en los tribunales, y las máquinas no se han instalado.

Explica que luego entró en juego Bob Menéndez, quien comenzó a presionar a las autoridades federales de Estados Unidos para que forzaran al gobierno dominicano a poner en vigencia el contrato de los rayos X.
“Esto dejó al contrato por valor de más US$500 millones durante 20 años en el limbo, y también a la empresa que lo tiene ahora, Boarder Support Services, con sede en la Florida, que creó Melgen”, sostiene.
Sostiene que estos cabildeos los hizo el senador demócrata Menéndez en momentos en que volaba en el avión privado de Melgen y recibía del médico por lo menos US$700,000 en contribuciones de campaña.
No obstante, señala que Menéndez ha negado toda irregularidad. “Nadie me ha comprado”, dijo a la cadena en español Univisión en una entrevista, y argumentó que su enfoque en el tema durante una audiencia en el Senado el año pasado fue con el fin de contener el tráfico de drogas.
“Melgen, quien es conocido por disfrutar codeándose con personajes políticos poderosos, ha mantenido un perfil bajo desde que surgieron las acusaciones. Mediante un portavoz, declinó una petición para hablar con TIME. En una declaración a través de su abogado, Alan Reider, Melgen dijo que “actuó de manera apropiada en todo momento”, señala el reportaje.

Agrega que de entrevistas con amigos y familiares, y de los registros públicos ha surgido un retrato de Melgen que lo presenta como un médico generoso, muy querido, cuya actividad a veces le ha creado algunos problemas financieros.
“Melgen procede de una conocida familia de origen libanés y palestino. Su padre también era un oculista. Vino a los Estados Unidos en 1979 y estableció sus posiciones en prestigiosas instituciones norteamericanas, como Harvard y Yale, antes de fundar Vítreo-Retinal Consultants en West Palm Beach, Florida, en 1988, de acuerdo con su hoja de vida”, detalla.
Explica que pocos han puesto en entredicho el trabajo Melgen como médico, que ha ganado elogios por sus tratamientos gratis, como el de una ingeniera de 28 años de edad que recibió un disparo en la cara durante un robo de auto en Santo Domingo el año pasado. Melgen operó a la mujer, Francina Hungría, gratuitamente, con la esperanza de que recuperara su visión en parte.
“Lo que puedo decir es que es una excelente persona y un gran médico”, dice Rafael Antún, un urólogo radicado en Miami que conoce a Melgen desde la infancia. “Como amigo, sé qué tipo de persona es: una gran persona y un gran médico”.
Expone TIME que la exitosa práctica le ganó a Melgen un lugar entre personas adineradas en los EE.UU y en la República Dominicana.
“Se hizo amigo de Menéndez en la década de 1990 y más recientemente trasladó al senador en un jet privado (viajes por los que Menéndez pagó US$58,000 el mes pasado) y organizó fiestas en su villa en Casa de Campo, un centro recreacional cerrado donde celebridades desde Bill Gates hasta las Kardashians han ido de vacaciones”, precisa.
Vinicio Castillo Semán
“Con el tiempo, según se informa, Melgen se hizo amigo de pesos pesados ​​de la política, como Bill y Hillary Clinton, los senadores Christopher Dodd y Bob Graham, y el ex presidente dominicano Leonel Fernández. Cuando su hijo se casó en 2009, el cardenal dominicano ofició la ceremonia. Fotos en las páginas de celebridades mostraron invitados muy conocidos, como los miembros de la familia Fanjul, radicados en la Florida y el Caribe, propietarios de una fortuna fundamentada en el azúcar y negocios inmobiliarios”, describe.

“También ha demostrado cierto gusto por las inversiones riesgosas. De acuerdo con documentos de la corte, Melgen ha perdido millones en inversiones que salieron mal. Demandó a entidades de la talla de Bank of America, Citigroup, alegando que perdió dinero debido a las declaraciones engañosas de la empresa. Por otra parte, un esquema Ponzi en el sur de la Florida le costó no menos de US$ 5 millones”, detalla.
Agrega que, en comparación, el contrato de instalación de rayos X en los puertos dominicanos debe haberle parecido una buena inversión. Fue firmado en 2002 entre el Gobierno dominicano, entonces presidido por Hipólito Mejía, y la firma ICSSI, una empresa propiedad de la viuda de un poderoso general militar (Juan René Beauchamps Javier, asesinado en el año 2000).
Explica que Melgen inició las conversaciones para comprar al menos una participación del 50 por ciento en la compañía, en 2006. Reider dice que Melgen ejerció esa opción en 2011, después que no surgieron objeciones por el entonces presidente Fernández. Melgen compró el 50% restante en febrero de 2012 y sigue siendo el único accionista. Finalmente, pagó alrededor de US$100,000, de acuerdo con La Lupa Sin Trabas, una revista dominicana que documentó por primera vez el negocio.
“De regreso en Washington, Menéndez había copatrocinado la legislación que exigía que todos los contenedores que llegaran a Estados Unidos se iban a escanear. Melgen iba a hacer una fortuna si el contrato salía de los tribunales. Estimaciones conservadoras cifran el valor del contrato en la mitad de mil millones de dólares durante 20 años”, observa el reportaje de TIME.
Indica que Vinicio Castillo, un abogado dominicano y primo de Melgen, dice que las máquinas de rayos X son necesarias para combatir un aumento en el tráfico de drogas a través de los puertos. “Hay intereses poderosos en juego aquí que no quieren ver que el contrato para las máquinas de rayos X siga adelante”, dice el joven Castillo.
Agrega que el padre de Castillo, Vinicio “Vincho” Castillo, el zar de drogas en el país, también ha hablado públicamente sobre la necesidad de las máquinas.
Contactados por TIME, grupos de la industria privada, incluyendo la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana y la Asociación Dominicana de Navieros, dijeron que están a favor de la instalación de las máquinas. Sin embargo, se oponen a ciertos términos del contrato.
Explica que en la actualidad, los agentes de las Aduanas dominicanas, con el apoyo de Protección de Aduanas y Fronteras de EE.UU están operando en el país una máquina de rayos X, donada al puerto Multimodal Caucedo en 2006 por el Gobierno de EE.UU. Bajo el contrato de ICSSI, la empresa privada se haría cargo de la revisión.
La Dirección de Aduanas dice que el escaneo de los contenedores es tarea del Gobierno y no debe ser subcontratado a una empresa privada.
Los funcionarios de Aduanas también han puesto en entredicho la legitimidad del contrato, debido a que lo firmó un miembro de las Fuerzas Armadas dominicanas, beneficiado con una concesión, al margen de las autoridades aduanales.
Salomón Melgen y Bob Menéndez
”Sin embargo, un portavoz de Melgen dice que Boarder Servicios no se ocuparía de las inspecciones en sí, ni tampoco Smiths Detection, el supuesto vendedor de las máquinas de rayos-X. “Los funcionarios de Aduanas dominicanas será el personal que inspeccionará a todos los contenedores”, dijo Reider en declaraciones a TIME.

Otro motivo de crítica sobre el contrato, señala TIME, es el costo -alrededor de US$95 para los grandes contenedores (en la actualidad, los escaneos son gratuitos).
Sin embargo, ICSSI sacó un anuncio en el periódico a página completa esta semana, diciendo que estaría dispuesto a reducir las tasas.
“Los críticos también argumentan que el contrato le da a la compañía un monopolio que pueda violar las reglas del comercio internacional y el DR-CAFTA, un tratado de comercio regional entre Estados Unidos, República Dominicana y los países centroamericanos”, observa el reportaje.
Explica TIME que, con el contrato detenido en los tribunales, Menéndez exhortó a los funcionarios de Obama a intervenir. En una audiencia en el Senado el 31 de julio, presionó a un funcionario del Departamento de Estado sobre el tema.
“Miro a la República Dominicana, por ejemplo... Usted tiene otra empresa que tiene inversionistas estadounidenses... a la que le dieron un contrato -ratificado por el Congreso dominicano- para pasar por rayos X toda la carga de los puertos, que han sido problemáticos. ... Ya anteriormente han incluido narcóticos en la carga. Y no quieren cumplir con ese contrato”, dijo entonces Menéndez.  “Espero que vayan a ver a la República Dominicana”, agregó el legislador.
Recientemente el periódico The New York Times informó que Menéndez también contactó con el Departamento de Seguridad Nacional, acerca de si el departamento se estaba preparando para donar equipos de protección portuaria a la República Dominicana, porque eso podría socavar los términos del contrato de Melgen.
“No había indicios, sin embargo, de que en realidad el Gobierno tuviera una máquina para donar”, precisa TIME.
Explica que un funcionario del Departamento de Estado declinó hacer comentarios debido a una investigación en proceso del Comité de Ética del Senado.

Melgen, por su parte, se ha mantenido en la Florida y sigue atendiendo pacientes, dicen sus amigos. “Él está tranquilo. Él sabe que la verdad va a salir”, dice Castillo. "Lamentablemente, compró una empresa que se ha convertido en el centro de todo esto”.
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